4 de noviembre de 2017

Empanadillas de higos y morcilla


Que lo mío con los higos es un idilio de verano (muy esperado por mi parte) ya os lo he contado (aquí).

Que las cenas en mi casa son mi gran quebradero de cabeza (por increíble que parezca y pese a la importante colección de libros y revistas de cocina que aquí una servidora atesora...) también os lo he dicho ya (aquí).

Y que siempre, pero siempre, siempre, voy tarde con todo, y las recetas de temporada se me acaban juntando con las de la temporada siguiente, pues tampoco es ninguna novedad (os lo había contado ya por aquí).


Dicho todo lo anterior, os podéis imaginar que lo que os traigo hoy es una receta con higos, que os puede solucionar alguna cena en casa y que, cómo siempre, os la traigo apurando la temporada de higos muy por los pelos (eso siendo muy optimista).



Pero es que no quería dejar de traeros estas deliciosas empanadillas de higos y morcilla, porque están de escándalo y en casa han enamorado a todos, especialmente cuando las hago con masa casera!!



Aunque en mi defensa diré que esta receta podéis prepararla sustituyendo los higos frescos por higos en almíbar o mermelada de higos, reduciendo, eso sí, la cantidad de higos en cada empanadilla, ya que tanto los que van en almíbar como la mermelada son mucho más dulces que los higos frescos.

Y siempre dicen que mejor tarde que nunca ¿no?



Preparación:

Comenzamos preparando la masa de empanadillas:
En un bol ponemos el vino blanco, la manteca derretida y la sal, añadimos las dos harinas  y, sin amasar, mezclamos los ingredientes solo lo justo para que queden bien integrados y  podamos formar una bola.
Si utilizamos la amasadora, colocamos el accesorio pala y a velocidad 2 mezclamos los ingredientes, hasta que estén bien incorporados y formen una bola.
Si la masa resulta muy pegajosa podemos añadir un poco más de harina, pero poca, ya que es una masa blandita.
Envolvemos la bola en un papel film y la dejamos reposar una hora aproximadamente, así será más fácil estirarla.
Una vez que la masa haya reposado, comenzamos con el montaje de las empanadillas.
Estiramos la masa hasta dejarla lo más finita posible, preferiblemente menos de 2mm, y vamos cortando círculos de unos 10-12 cm ayudándonos de un cortapastas o incluso un bol de esa medida.
Una vez que tengamos listos los círculos de masa los vamos llenando con un poquito de morcilla, sin cocinar, un cuarto de higo y dos o tres piñones en el centro de la masa.
Humedecemos ligeramente el borde de la masa, la doblamos formando una media luna y cerramos la empanadilla, sellando los bordes con un tenedor para evitar que se abran al cocinarlas.
Si vamos a hornear la empanadillas, precalentamos el horno a 180º, barnizamos las empanadillas con el huevo batido y horneamos durante unos 25 ó 30 minutos, hasta que estén doradas.
Si vamos a freír las empanadillas, calentamos una sartén con abundante aceite y cuando este caliente, pero que no humee, las vamos friendo por tandas, hasta que estén doraditas. Si vamos a freír muchas iremos controlando la temperatura del aceite, subiendo o bajando el fuego según sea necesario, para que el aceite no se enfríe ni este demasiado caliente. En este caso no debemos barnizar las empanadillas con huevo batido.

Notas:

  • Podemos sustituir la manteca de cerdo por la misma cantidad de aceite de oliva. La diferencia es que con la manteca la masa queda más hojaldrada.
  • Si no queremos utilizar harina integral, sustituimos esta por la misma cantidad de harina blanca. Es decir en vez de 175 gr. de harina blanca y 175 gr. de harina integral, debemos utilizar 350 gr. de harina blanca.
  • Podemos utilizar cualquier tipo de morcilla.
  • Esta misma receta podemos prepararla utilizando masa de empanadillas comprada.



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